Tus datos

Tempo no te pide nada y no guarda nada tuyo.

No hay cuentas, ni formularios, ni newsletter, ni un servidor con una base de datos de usuarios detrás. Tampoco hay cookies: por eso no verás un aviso pidiéndote que las aceptes. No es que estén desactivadas, es que no hay ninguna que aceptar.

Entonces, ¿dónde acaban tus simulaciones?

En tres sitios, todos bajo tu control.

En la barra de direcciones. Cuando mueves los controles de un simulador, tus números se escriben en la propia URL. Si guardas esa dirección como marcador, has guardado el escenario. Si se la pasas a alguien, verá exactamente lo mismo que tú. Esa dirección no pasa por ningún sitio nuestro: es tu navegador escribiéndola.

En este navegador. Puedes guardar escenarios con nombre. Se quedan en el almacenamiento local de este dispositivo, igual que las preferencias de cualquier página. Si borras los datos del navegador, desaparecen. No hay copia en ningún otro lugar, ni forma de recuperarlos.

En un fichero. Puedes exportar tus escenarios a un fichero y volver a importarlos en otro dispositivo. Es la única manera de que viajen contigo, y sólo ocurre si tú lo haces.

Lo único que se mide

Para saber qué piezas se leen y cuáles no, la web cuenta visitas con Umami, que está alojado en el mismo servidor que esta página y no en el de una empresa de publicidad.

Umami no usa cookies, no te sigue de un sitio a otro y no guarda nada que te identifique. Usa tu dirección IP y tu navegador para no contarte dos veces el mismo día, pero no los almacena: lo que queda es un recuento agregado, del tipo «esta página tuvo tantas visitas, desde estos países, con estos navegadores». Por eso no hay nada que consentir.

Y no hay ningún otro recurso externo: ni fuentes de Google, ni vídeos incrustados, ni botones de redes sociales. Todo lo demás que necesita la página viene del mismo sitio que la página.

El servidor

La web son ficheros estáticos servidos desde un servidor propio, con el registro de accesos desactivado: no queda anotada la dirección IP desde la que has entrado.

Por qué

Porque una web que explica cómo funciona el dinero no tiene ninguna necesidad de saber quién eres, y porque la manera más fiable de no perder unos datos es no tenerlos.