Aportaciones periódicas

No sirven para sacar más. Sirven para que el resultado deje de depender de que aciertes el momento, que es una cosa que nadie sabe hacer.

Por fin te sobran 150 € al mes. Los tienes apartados, salen solos el día 1, y ahora toca la pregunta siguiente: qué haces con ellos.

Y en cuanto la formulas en voz alta, alguien te dice que ahora no. Que está todo carísimo. Que esperes a que baje. Que tu primo entró en mal momento y todavía se acuerda.

Así que te quedas quieto, esperando una señal que no va a llegar, porque la señal sólo existe después.

Dos preguntas que no son la misma

Cuando alguien dice «no sé si es buen momento», está mezclando dos decisiones muy distintas:

La primera la puedes contestar hoy. La segunda no la puede contestar nadie, ni tú, ni tu primo, ni quien salga en la tele.

Las aportaciones periódicas no son una técnica para ganar más. Son la respuesta a la segunda pregunta: consisten en dejar de contestarla.

El truco de la gráfica de abajo

En las dos piezas anteriores el eje horizontal era el tiempo que pasa. Aquí es otra cosa: es el momento que eliges.

Para cada año, la curva contesta a «si hubieras metido todo el dinero de golpe justo ahí, ¿con cuánto acabarías?». Y la línea recta es lo que consigues aportando un poco cada mes, sin elegir nada.

Cuando la curva está por encima de la recta, acertar te habría salido mejor. Cuando está por debajo, peor. El problema es que para saber dónde estás en esa curva hay que esperar a que termine.

Tres caminos que acaban en el mismo sitio

El simulador te deja elegir la forma del camino. Las tres acaban exactamente en el mismo punto, con la misma rentabilidad media. Lo único que cambia es el orden en que llega.

Con 150 € al mes durante diez años —18.000 € puestos en total, y ese 3 % anual de siempre— sale esto:

CaminoAportando cada mesDe golpe al principio
Sube sin sobresaltos20.969 €24.190 €
Cae y se recupera26.336 €24.190 €
Sube de más y vuelve16.891 €24.190 €

Hay dos cosas que decir de esa tabla, y ninguna es la que suele contarse.

La primera: aportar cada mes pierde en dos de los tres casos. No es un mecanismo para sacar más. Si el camino sube sin sobresaltos, entrar antes es mejor, sin más misterio: el dinero estuvo más tiempo dentro. Cualquiera que te venda esto como una forma de ganar más te está vendiendo algo que no es.

La segunda: la columna de la derecha no se mueve. 24.190 € en los tres casos. Poner todo el dinero el primer día no depende del camino, sólo de dónde empieza y dónde acaba. Todo el drama del recorrido —el bache, el subidón, el susto de la mitad— le da exactamente igual.

Quien sí lo nota es el que va poniendo dinero por el camino. Y lo nota en las dos direcciones.

Entonces, ¿para qué sirve?

Mira la curva del simulador con la forma «cae y se recupera». El mejor momento para haber entrado es el fondo del bache, alrededor del año 4: 29.982 € en vez de 24.190 €.

Casi seis mil euros por acertar un mes.

Ahora la pregunta incómoda: estando en el año 2, ¿cómo sabes que aún queda por bajar? No lo sabes. Lo que ves desde dentro es una caída, y la caída se parece exactamente igual cuando va a seguir que cuando está a punto de acabarse. Por eso el simulador marca ese punto con la etiqueta que le corresponde: sólo se ve mirando atrás.

Y si decides esperar a estar seguro, lo normal es no llegar a estarlo nunca. Ese caso también está en la gráfica: es el extremo derecho, el año 10. Acabas con 18.000 €, que es exactamente lo que pusiste.

Aportar cada mes no te pone en el mejor sitio de la curva.
Te saca de la curva.

Lo que esto no dice

Aquí hay que ser especialmente claro, porque es la pieza donde más fácil sería colarte algo.

No dice dónde poner ese dinero. Ni un producto, ni un tipo de producto, ni un sitio. Esa decisión no la toca este artículo.

No dice que vayas a ganar un 3 %. Ese número es un supuesto que pones tú y que puedes cambiar. Ponlo en negativo y verás que el mecanismo sigue funcionando igual, sólo que hacia abajo: aportar cada mes tampoco te salva de un camino que acaba peor de lo que empezó.

Los tres caminos no son predicciones. Son formas. No hay ninguna probabilidad detrás, ni datos de ningún mercado ni de ningún periodo. Son «qué pasa si el camino tiene esta pinta», y ya está.

Y la columna de «de golpe» suele ser mentira en tu caso. Compara meter 18.000 € el primer día con aportarlos a lo largo de diez años, y para eso harían falta 18.000 € el primer día. Si los tuvieras, no estarías leyendo una pieza sobre aportar 150 € al mes. La comparación está ahí para aislar el efecto del momento, no porque sea una alternativa real.

Para casi todo el mundo la elección verdadera es mucho más pequeña y mucho más aburrida: empezar este mes, o esperar a ver.

Ahora, con tus números

Escenario con estos supuestos

26.336 €

Aportando cada mes, sin elegir momento

Acertando el mejor momento
29.982 €
Fallándolo
18.000 €
Lo que pones en total
18.000 €

La comparación usa esta misma cantidad total en los dos casos, para que la única diferencia sea cuándo entra.

años

Cuántos años dura la operación. En la gráfica, el eje horizontal es el año en que habrías puesto el dinero de golpe.

Las tres formas acaban exactamente en el mismo sitio. Lo único que cambia es el orden en que llega el resultado, que es de lo que va esta pieza.

Arrastra sobre la gráfica, o usa las flechas del teclado, para leer año a año.

Ver los datos en una tabla
AñoTodo de golpe ese añoAportando cada mes
024.190 €26.336 €
126.169 €26.336 €
228.010 €26.336 €
329.384 €26.336 €
429.982 €26.336 €
529.612 €26.336 €
628.261 €26.336 €
726.107 €26.336 €
823.458 €26.336 €
920.658 €26.336 €
1018.000 €26.336 €

En euros de hoy se descuenta la inflación, así que el número dice qué podrías comprar con ese dinero, no cuántos billetes tendrías.

%

Un supuesto tuyo, no una previsión. Es el resultado medio de todo el periodo, no el de ningún año concreto.

%

Cuánto pierden de valor los euros cada año. Sólo entra en el cálculo si miras el resultado en euros de hoy.

Aquí está todo lo que entra en el cálculo. No hay ninguna hipótesis escondida en el código: cualquiera de estos valores es tuyo y puedes cambiarlo.

Esto describe qué ocurre con los números que has puesto. No es una recomendación ni una previsión.

Si te quedas con una sola frase: esto no sustituye a acertar, sustituye a tener que acertar. Que es lo único que estaba a tu alcance desde el principio.